Bogotá, 26 de junio de 2012.- La primera impresión es que se trata de un montón de desperdicios. Aunque están apiñadas en canecas de basura, lo refulgente de su colorido y el sonido que producen al ser depositadas les confiere cierto aspecto festivo.
Cada uno hace el aporte que sus posibilidades le permite: unos depositan en los cestos tres o cuatro unidades, otros hacen contribuciones más generosas, como resultado de un largo ahorro.
Es una colecta de tapas plásticas (de jugos y gaseosas), que aprendices e instructores del Centro de Gestión Industrial, del SENA en Bogotá, vienen haciendo -y promoviendo-, para ser entregadas a la Fundación Sanar, en Bogotá que, a su vez, las venderá como material reciclable y, así, generar recursos para sufragar tratamientos contra el cáncer de niños y niñas de escasos recursos económicos.
Daniela Millán, aprendiz SENA, cuenta que la idea nació a propósito de buscar estrategias para adelantar la celebración del ‘Día Internacional del Medio Ambiente’: “Encontramos una fundación que atiende de niños con cáncer y nos enteramos que con esas tapas, ellos conseguían dinero para el tratamiento de los pequeños. Durante un mes recolectamos unas 6.000 unidades, para entregárselas a la Fundación”.
Por su parte, Nohora Valencia, instructora SENA, especialista en educación ambiental que comentó que la actividad de recolectar materiales aprovechables se enmarca dentro del programa de manejo de residuos sólidos, del programa de formación en gestión ambiental, que imparte el centro de formación de la Entidad.
“Una vez tengamos una buena cantidad de material, nos contactamos con la fundación que para hacerle entrega del material acumulado. Algunas organizaciones, tienen vehículos que pasan a recoger las donaciones, a cualquier lugar en la ciudad, siempre y cuando sean cantidades superiores a cinco kilos. Ellos comercializan ese material, y con el producto del mismo cumplen”, explicó la instructora
Señaló Valencia que las tapas son materiales aprovechables; es decir que se pueden comercializar después de haber sido usados (papel, cartón, vidrio, plástico, metal), pero siempre y cuando estén limpios para que, después de la separación, tengan valor como producto procesable y vendible a gran escala.
Resaltó la funcionaria que el proceso de recolección de materiales aprovechables no solo es posible dentro de las empresas u organizaciones, sino que también puede realizarse a nivel residencial: “Si no se cuenta con una caneca para separar los materiales por sus características, basta con tener una caja o recipiente adecuado donde depositar todo el material que sea aprovechable y, así contribuir al cuidado ambiental y, de paso, apoyar campañas de responsabilidad social”.
Cáncer infantil
Jaime Duarte, subdirector médico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer, explicó que, en el caso de los niños menores de 15 años, los tipos de cáncer más frecuentes son los relacionados con las leucemias, que define como un grupo de enfermedades de cáncer de sangre, que constituyen con cerca de 70% de los casos en menores de 15 años. “Las leucemias son manejables desde todo punto de vista, siempre y cuando se detecten y traten a tiempo”, reiteró.
Anotó Duarte que el costo de los tratamientos contra el cáncer dependen del tipo, y del momento en que se diagnostica: “Entre más tardío sea el diagnóstico, más costoso resulta el tratamiento, porque a veces es necesario combinar varias formas de intervención, como la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía”.
Según Duarte, el Sistema Público de Seguridad Social en Colombia, tiene una serie de problemas debido a que presenta barreras de acceso, en particular en lo relacionado con el régimen subsidiado: “En el caso de los niños con leucemias, patologías que deben ser consideradas como de urgencia, no se les trata como tal; eso, sumado, a las barreras administrativas que generan el retrazo en el inicio de los tratamientos, lo cual aumenta los índices de mortalidad”.
Adviertió Duarte que el único tipo de cáncer que es totalmente prevenible, es el del cuello uterino, siempre y cuando se aplique la vacuna en las niñas antes del inicio de su actividad sexual.
Entidades como la Fundación Sanar, además de recolectar dinero para atender los gastos de los tratamientos, también lo hace para brindar asesorías jurídicas a los pacientes o pagar sus desplazamientos, y el de sus familias, cuando provienen de otras regiones del país.
Actividades como la recolección de materiales aprovechables hacen parte de la formación humanística de los aprendices del SENA, donde aprenden a construir una sociedad más equitativa, a partir de valores como la solidaridad y la vida con dignidad plena.