Cartagena (Bol), 16 de junio de 2012.- ¿Por qué tenemos que estar así, si podemos aprender un arte para desarrollarlo y cambiar nuestro entorno de vida?. Con mi esposo dijimos, vamos a conformar un grupo en el que todas las mujeres aprendamos algo nuevo y podamos venderlo, para ganar plata.”.
Así se expresa ‘Nory’, como popularmente se le conoce en el corregimiento de la Boquilla, que lidera a un grupo de mujeres afrodescendientes y quien vio en la artesanía una soñada y exitosa empresa.
En una soleada tarde convenció a aquellas madres cabezas de familia, quienes se ganaban la vida planchando en los lujosos edificios de la zona, para que iniciaran una empresa de artesanías.
“Mi proyecto comenzó cuando vi a muchas mujeres de la comunidad trabajando exhaustivamente, realizando oficios domésticos, y ganarse $10.000 pesos por planchar todo el día”, destacó Norys del Carmen Martínez, empresaria líder de ‘Artesanías Norymar’.
“Para Dios no hay nada imposible”, fueron las palabras que pronunció Nory al reunirse con las 11 mujeres que convenció para conformar el grupo artesanal, sin saber cómo y dónde iban a aprender el arte. Su capacidad de empuje y emprendimiento la llevaron a tocar las puertas del SENA, en Bolívar, donde se capacitó como Técnico Profesional en Elaboración de Objetos Artesanales, en el Centro Agroempresarial y Minero. Después de ella, lo hicieron sus compañeras.
“No sabíamos cómo íbamos a aprender ni quién nos iba a enseñar el oficio. Al comienzo, estábamos muy confundidas, porque nos parecía imposible aprender algo diferente a lo que hacíamos, que era planchar y hacer oficio, pero la señora Nory nos convenció, y así fue que empezamos a estudiar”, señaló Verónica Reyes, diseñadora de la empresa.
Oleaje de tejidos
Todas las tardes este grupo de mujeres artesanas afrodecendientes de la Boquilla, recrean su imaginación y creatividad junto a la orilla del mar, pues ,al vaivén de las olas, elaboran las más coloridas mochilas y los collares con los que adornan a reconocidas modelos de las pasarelas nacionales e internacionales.
Este oficio, que las hace sentir orgullosas y valiosas, les ha dado la oportunidad de participar en diferentes ferias de moda, como la de la Mujer, en Bogotá; Ixel Moda, en Cartagena; la de la Universidad de Cholesca, en Perú; la de SIMM ,de Madrid, entres otras, donde han alcanzado reconocimiento. Los más importantes hoteles de la ciudad, donde comercializan sus productos, también han exaltado su calidad.
El Hilton, Las Américas, El Caribe, El Capilla del Mar, El Santa Clara y El Charleston, son algunos de los establecimientos hoteleros de ‘la heroica a los que estas artesanas les suministran, en promedio, unos de 300 objetos mensuales, que les deja una ganancia entre 3´000.000 y 4’000.000 de pesos.
Un próspero negocio
Según Proexport, las artesanías de Colombia tienen los mejores diseños y calidad que se puedan encontrar en las boutiques de Colombia (Bogotá, Cartagena) y del extranjero ( Milán, Nueva York), lo que demuestra la creatividad y dedicación de los artesanos y diseñadores.
Y creatividad es lo que les sobra a estas 12 mujeres artesanas que hacen parte de la microempresa Artesanías Norymar, que paso a paso ha conquistado un nombre y un prestigio en el mercado de la moda y el turismo.
La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, asegura que cerca de un millón de colombianos viven, directa o indirectamente, de las artesanías. Este sector, que contribuye notablemente a la economía nacional, cuenta con unos 350.000 artesanos, de los cuales aproximadamente 60% proviene de zonas rurales y de comunidades indígenas. 65% de las personas dedicadas a esta actividad, son mujeres.
Por esto, el Gobierno Nacional anima a los artesanos a servirse del sistema de propiedad intelectual para proteger sus creaciones, obtener una remuneración equitativa por sus esfuerzos, y para preservar el patrimonio nacional.