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Efraín Ruiz, como instructor de mantenimiento de motocicletas, aplica su experiencia como exmotociclista y jefe de taller de grandes marcas, para guiar a sus aprendices. Foto: Oficina de Comunicaciones SENA.
 
 
Marcos sabe que esta es su segunda oportunidad, así que pone todo su empeño en el conocimiento mecánico de las motos. Foto: Oficina de Comunicaciones SENA.
 
Menores infractores tienen una segunda oportunidad
 
 

Cúcuta (Nor.), 17 de septiembre de 2012.- Más de 5.500 jóvenes con libertad asistida, libertad condicional, seguimiento y jóvenes privados de la libertad son atendidos por el SENA en alianza con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Se busca que los adolescentes se formen y generen ingresos dentro de la legalidad y que no vuelvan a cometer infracciones. Milton tiene 16 años y está bajo libertad asistida por hurto. La falta de oportunidades y el dinero fácil lo llevó a convertirse en un pequeño delincuente.

 

 

El menor lleva dos meses formándose en mantenimiento mecánico para motos. Es uno de los 25 jóvenes remitidos por el Juzgado de Menores al programa de Libertad Asistida. Esta es una medida educativa, socializadora e individualizada ejecutada bajo asistencia y supervisión de personal especializado. Se pretende reinsertar al joven a la sociedad, orientándolo y fomentando en él responsabilidades para que aprenda a valorar su libertad.

 

 

Para mí es muy importante estar bien, salir adelante, dejar los vicios y probar una nueva vida. La calle es muy dura y por eso quiero estudiar, de pronto con esta capacitación puedo conseguir un trabajo en un taller y así lograr mis sueños”, dice Milton mientras mira a sus compañeros trabajando en la parte eléctrica de una moto.

 

 

Los jóvenes aprendices se forman en horas de la mañana en el aula móvil de mantenimiento de motos del SENA. Allí aprenden las partes de la moto, mecánica básica, reparación y mantenimiento. “Estos muchachos merecen una segunda oportunidad, no sólo porque son muy jóvenes, sino porque quieren salir adelante y dejar a un lado los malos pasos; yo los formo, no sólo en la mecánica sino para la vida, cuando están en el aula móvil me doy cuenta que quieren aprender y desarrollar sus habilidades”, afirmó el instructor Efraín Ruiz Villamizar.

 

 

Los jóvenes que están en conflicto con la ley penal y la sociedad,  actualmente tienen el apoyo del SENA y el ICBF; estas dos instituciones permiten articular las acciones en un proceso de restablecimiento de derechos para estos menores, esto quiere decir que se le deben apoyar con procesos de desintoxicación, ya que la mayoría consume alguna droga; a su vez se escolarizan, en este campo interviene el SENA con formaciones en diferentes áreas del conocimiento para incentivarlos y mejorar sus condiciones sociales y calidad de vida”, dijo Adriana Marín Esteban, directora del área de empleo y trabajo del SENA, quien visitó la Regional para tratar temas de adolescencia y primera infancia.

 

 

La formación cumple con dos jornadas en las que se atienden a grupos de ocho aprendices en cuatro turnos. En la noche, Juan y Gonzalo comparten con otros 14 compañeros de población desplazada. “A mí me gusta lo que estoy aprendiendo porque el profesor no se pone con rodeos y nos deja participar a todos por igual, además yo tengo familia con talleres y quiero salir sabiendo mucho para ayudarles”, expresó Juan, que tiene 17 años y fue reportado a la formación con antecedentes de robo y microtráfico.

 

Los nombres de los menores fueron cambiados para proteger su identidad. 

 
    
 
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