Un total de 60 mujeres indígenas de los resguardos de Guambía, Ambalo, Kisgó, Pitayó y del municipio de Silvia, en el departamento del Cauca, recibieron la certificación en competencias laborales de tejidos, telar vertical y bordado.
Orgullosas de su quehacer, las primeras aprendices certificadas organizaron una sencilla exposición de los productos en el Centro de Comercio y Servicios de la Regional Cauca. Bolsos, ruanas, alfombras, cobijas en lana virgen, gorros y bufandas fueron objeto de atención de los asistentes por su excelente trabajo artesanal, elaborados a partir de sus conocimientos y gracias al acompañamiento del SENA.
Según Margarita Medina Villareal, evaluadora del proceso de certificación, este programa del SENA, iniciado en 2009, valora los oficios y reconoce los conocimientos ancestrales a través de un certificado en esta norma. “Se evaluó el conocimiento (examen teórico), desempeño (desarrollo de producto artesanal) y producto (elemento elaborado)” indicó.
Maria Jacinta Cuchillo, indígena certificada, señaló que gracias al SENA aprendió teoría, a tejer con técnica, diseño y a elaborar el acabado con sus accesorios. “Antes hacíamos solo mochilas, ahora aprendimos a complementarlas con monederos, estuches para celular; aunque ya tenemos nuestro conocimiento, nos hacía falta el certificado. Ésto nos sirve por si necesitamos trabajar en algún cargo; en una escuela o colegio lo piden para enseñarle a las demás generaciones; es una gran oportunidad que nos da el SENA” puntualizó.
El proceso
Para lograr que sus productos sean de calidad, las indígenas cortan la lana teniendo en cuenta la luna menguante, para que cuando salga la nueva lana, sea de la misma calidad; la lavan, arreglan y tinturan utilizando colores que las plantas les ofrece. “Sacamos colores naturales del nogal, la cebolla, las pepas de aguacate, entre otras; luego nosotros mismos la hilamos dependiendo del trabajo que se va a hacer: delgada para las ruanas, intermedia para las mochilas. A mí me gusta combinar colores. Ahora lo aplicamos con todo lo que aprendimos, pero ese conocimiento inicial es nuestro” aseguró María Jacinta.
Las artesanas indígenas aspiran que a partir de su preparación en el SENA, puedan lograr importantes contactos que les permita ingresar a un mercado más amplio y que se vea reflejado en sus ingresos.