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Información personalizada y orientación profesional encuentran los asistentes en las Ferias de Empleo y Emprendimiento, del SENA.
 
 
Las personas pueden postularse a las vacantes que se ofrecen, teniendo en cuenta su perfil laboral (estudios y experiencias) y los requerimientos de los empresarios.
 
 
El SENA ofrece talleres de ‘orientación profesional’, que mejoran pequeñas falencias del desempleado, tales cómo preparación de hojas de vida, superación de entrevistas de trabajo, presentación personal, entre otros.
 
¡Trabajo sí hay!
 
 

Valledupar (Ces.), 15 de junio de 2012.- “Me voy a vivir a Barranquilla. Aquí no hay nada qué hacer; no hay trabajo ni oportunidades”, pensaba Yorley Orozco, joven de 24 años, formada en Instrumentación Quirúrgica y desempleada desde hace dos años. Sus ilusiones se evaporaban mientras arrugaba la sección de clasificados de un periódico local de Valledupar (Cesar).

 

Decepcionada y con los ojos llorosos entró a Internet para  despejar su mente, chatear con amigos y escuchar música. Ingresó a twitter, y en una cuenta muy popular había un trino  que decía: “Trabajo sí hay. SENA oferta 400 vacantes en Feria del Empleo y Emprendimiento”.


Con la esperanza revivida y el corazón palpitando de la ansiedad, abrió el link para tener más información. “Fue como si me enviaran un mensaje de calma; algo en dentro de mí me dijo que yo debía asistir a ese evento, y que tal vez no había necesidad de irme de mi tierra natal”, contó la joven desempleada.


Entretanto, los organizadores de la Feria definían milimétricamente cada detalle para brindar un espacio agradable, de fácil acceso y ubicación a los visitantes que querían encontrar las oportunidades que creyeron perdidas en el mercado laboral.

 

Los stands (vitrinas), las rutas de entrada, las orientadoras, la promoción, entre otros aspectos, fueron fundamentales para que ese día Yorley pudiera tener una cita con la ilusión de un nuevo trabajo.

 

No dudé en levantarme más temprano. Con este desempleo, uno se acostumbra a dormir hasta las ocho de la mañana, pero a esa hora yo debía estar ya en la Feria”, recordó, mientras una sonrisa tímida se dibujaba en su rostro. Sus ojos revelaron un brillo que ella misma definió como “la alegría de que probablemente no tenga que irme a Barranquilla”.

 

 

Llegó la hora


Entre las casi mil personas que visitaron la feria ese día, de apertura de la Feria, Yorley logró tener un buen puesto en la larga fila, gracias a su madrugada. Casi todos llevaban bajo el brazo carpetas de tamaño carta de un blanco impecable, y miraban los videos que se proyectaban a través de televisores LCD, localizados en varios puntos del lugar.

 

El evento se realizó en el Centro de Operación y Mantenimiento Minero, del SENA en Cesar. Allí participaron grandes empresas, como el almacén de cadena Carrefour, que abrirá su segunda tienda en Valledupar en 2013; Yuma Concesionaria S.A., encargada de la ejecución de las obras de la Ruta del Sol; Clínica Laura Daniela; Homecenter, distribuidor de material de construcción y hogar, entre otras.

 

Su momento llegaba. Podía ver dos jóvenes de unos 30 años atendiendo a las personas. “Para la cantidad de personas que estábamos esperando nuestro turno, la fila avanzaba rápido”, contó.

 

-“Buenos días, señorita. Bienvenida a la Feria del Empleo y el Emprendimiento. ¿En qué puedo servirle?” le dijo amablemente la orientadora ocupacional.

 

-“Buenos días, quiero saber cómo es esto de la feria, cómo puedo postularme a un  trabajo, dónde puedo dejar mi hoja de vida”, preguntó con timidez.

 

La orientadora, con gentileza, le contestó: “Ofertamos 400 vacantes; cada empresa tiene un stand donde podrás recibir información clara y directa. Además, publicamos un listado de las vacantes, con sus correspondientes números, en aquella cartelera -mientras señalaba una gran estructura de madera que contenía la información-; acá podemos inscribirte en el Servicio Público de Empleo (SPE)”.

 

Entendió todo, a excepción de qué era el SPE. Le preguntó nuevamente a la mujer pelinegra y con pequeñas gafas. Con la misma amabilidad, ésta le explicó que se trata de un servicio de intermediación laboral, que ofrece el SENA a través de un plataforma en Internet, donde se ofrecen los perfiles de los profesionales y personas que buscan empleo a los empresarios que tienen vacantes y que requieren trabajadores.

 

Listo, de una, me inscribo”, dijo Yorley y pensó que no era posible que hubiera perdido dos años de su vida buscando empleo, usando intermediarios y no estar inscrita en este servicio gratuito de empleo. “Entregué mis datos, los mismos que uno escribe en la hoja de vida y ¡eso fue todo!”.

 

En un ‘clic’ la hoja de vida de Yorley estaba al alcance de 195 mil empresas que reportan sus vacantes y solicitan candidatos a través del SPE.

 

 

¡A postularse!

 

Sin perder tiempo, siguió las instrucciones de la orientadora y miró las vacantes ofrecidas. “Nunca he podido trabajar como instrumentadora, pero tengo mucha experiencia en ventas y encontré una vacante que se ajustaba a eso”. Llegó hasta el punto de atención de postulaciones, donde entregó el número de la vacante y aplicó al empleo de Ejecutiva de Ventas de Homecenter.

 

En ese mismo momento le informaron que podía postularse a otras vacantes, si lo deseaba, y así lo hizo.

 

Yorley realizó un recorrido mental del calvario que había vivido durante dos años buscando empleo: imprimió más de 40 hojas de vida, fue a más de 50 empresas, gastó en transporte la plata que le faltaba y aún estaba desempleada.

 

La Feria tiene una gran ventaja: concreté en una hora todos los trámites que hice en un año. El balance es muy positivo”, dijo.

 

Sabe que aún falta el estudio de su hoja de vida por parte de la empresa, pero está satisfecha de haber pasado por un proceso transparente, seguro, confiable y rápido.

 

Al terminar sus diligencias, aprovechó para recoger información en distintos stands, para compartírselas a otras amigas que tampoco han logrado conseguir trabajo. Escogió varios brochures (catálogos), preguntó a los asesores y salió hacia su casa.

 

Espero, con toda la fe, ser seleccionada”, dijo antes de salir de la Feria, que recibió a más de cinco mil personas e inscribió a unas 850 en la plataforma del SPE. El próximo año las oportunidades y el talento volverán a encontrarse para que historias como la de Yorley puedan tener un final feliz.

 
    
 
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