Bucaramanga (Sant.), 5 de julio de 2012. La Comuna Cinco, del Barrio Alfonso López, al occidente de Bucaramanga, se ha convertido en el mejor lugar para que cuatro aprendices del SENA, en Santander, del programa Técnico en Armado de Estructuras en Guadua, muestren sus competencias, desarrolladas durante su formación en la Entidad.
Rolando Javier Camaño Vera, aprendiz de este programa de formación, nunca imaginó que su casa se desplomaría a causa de la Ola Invernal que vivió el país y, menos aún, que trabajaría, junto a sus compañeros de formación y su instructor, en su reconstrucción.
“Mi mamá estaba haciendo el desayuno, yo me estaba bañando y los demás estaban durmiendo. Se escuchó un estruendo grandísimo: la casa empezó a caerse. Afortunadamente no nos pasó nada. Tuvimos que irnos a vivir a la casa de una amiga, que amablemente nos brindó albergue”, contó Javier.
La reconstrucción de la vivienda en ‘acero vegetal’, además de constituirse en una práctica laboral (académica), a los aprendices les tocó el corazón. “Es muy reconfortante llegar a la obra y ver que cada vez avanzamos más y estamos siendo muy útiles. A mis 51 años no imaginé entrar a estudiar y poder ayudar a alguien que lo necesita”, manifestó Rosa Angelina Pinzón Calderón, compañera aprendiz de Javier.
“Apenas Javier nos contó lo sucedido, nos organizamos para empezar a trabajar en su casa; hicimos el diseño, planificamos la distribución del tiempo y de la manos a la obra” expresó Janer Mauricio Rodríguez, instructor del programa Técnico Profesional en Armado de Estructuras en Guadua, del Centro Industrial del Diseño y la Manufactura, del SENA en Santander.
La reconstrucción en Guadua se optó dadas las características que tiene para soportar esfuerzo de compresión, flexión y tracción, que la hacen óptima para el levantamiento de diferentes estructuras. “Este producto, denominado acero vegetal, es un material extremadamente versátil e ideal para el arreglo de la vivienda de Javier y su familia”, puntualizó Rodríguez.
La edificación, elaborada en un 80% en guadua, se reconstruye de acuerdo a la Norma Colombiana de Diseño y Construcción Sismoresistente (NSR/98), aprobada por la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica.
Ahora, Javier y toda su familia esperan ansiosos la culminación de la casa que, además de ser más amplia, es ecosostenible.