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Representantes de empresas de la construcción y minería, entre otros, iniciaron recientemente el curso de Trabajo Seguro en Alturas. Luego, se adelantará la respectiva Certificación por Competencias Laborales.
 
 
El SENA invirtió más de 60 millones de pesos en estructuras, herramientas y equipos de formaciónn en trabajo en alturas.
 
Seguridad por lo alto
 
 

Cúcuta (Nort.). 3 de julio de 2012.-  Las caídas en altura son la causa más frecuente de accidentes en los sectores de construcción y minería. Son 1.433 decesos, según las estadísticas de Medicina Legal

 

Como lo establece la Ley 100 de 1993, es imperativo velar por el bienestar y la seguridad de los empleados colombianos, mediante acciones de promoción y prevención de riesgos profesionales.

 

A finales del año pasado, doce empresas mineras, arroceras, ladrilleras y de instalaciones le solicitaron al SENA, en Norte de Santander,  formar y certificar a sus trabajadores en la Norma de Competencia Laboral, denominada ‘Trabajo Seguro en Alturas’, para efectos de dar cumplimiento a lo ordenado en el artículo 4° de la Resolución 00736 de 2009, expedida por el Ministerio de Protección Social (hoy, del Trabajo) que dispuso de un plazo máximo, que vence el próximo 30 de Julio, para acreditar la competencia del personal que trabaja en alturas.

 

Uno de los trabajadores formados y certificados por Competencias Laborales es Jaime Andrés Contreras, que labora la empresa Ladrillera Casa  Blanca, con 35 años de edad y nueve de experiencia en el oficio de la construcción (considerado como el más peligroso de los trabajos en alturas), quien vivió una dura experiencia: “Me cayeron unas piedras, cuando ascendía verticalmente hacia a un nivel de seis metros; me pegaron fuertemente en el pecho, perdí el equilibrio y quedé colgando, me llevé un gran susto”, comentó.

 

No pasó de un buen susto. “Este no es un trabajo para el que le teme a la altura; se necesita mucha confianza y precaución a la hora de utilizar las herramientas y ser muy cuidadoso en el amarre del arnés: la mínima equivocación puede terminar en tragedia”, señalaron varios constructores encuestados.

 

Las empresas contratistas de la región, que tienen entre sus actividades la realización de trabajos en alturas, son muy estrictas en la vinculación laboral de trabajadores: rigurosamente aseguran a sus trabajadores, de acuerdo con  las exigencias de ley (EPS y ARP), así como con un seguro de vida, el cual es un requisito indispensable.

 

Mario Sarmiento jefe del área ocupacional de ladrillera Casa Blanca comenta sobre la importancia del programa que adelanta con el SENA: “Nosotros nos esforzamos por ofrecerles capacitación y herramientas para que desenvuelvan con seguridad en sus trabajos. En los últimos no hemos tenido accidentes que lamentar; sólo algunos golpes o tropiezos, pero nada grave. Trabajar en las alturas es un oficio de riesgo y debemos ser precavidos, pues muchas cosas influyen: el clima o el sol que llega a cegar y hacer que pierdan el equilibrio. La formación en trabajo en alturas, les ayuda al personal a estar más seguros y revisar su equipo a la hora de trabajar”, puntualizó.

 

La formación en ‘trabajo en alturas’ es impartida por el instructor, Jorge Enrique Tarazona, entrenador nacional e internacional de protección contra caídas y trabajo seguro en alturas, quien afirma: "De acuerdo a los requerimientos hechos por parte de las empresas, la formación debe cumplir con las exigencias necesarias para certificar estos sectores de la economía en trabajo seguro en alturas. Por esa razón, el programa se dividió en cuatro niveles, a fin de ofrecerles a los aprendices los conocimientos necesarios en materia de principios básicos para eliminar o disminuir posibles riesgos; normatividad vigente; ascenso y descenso en alturas, y equipamiento básico exigido.”, afirmó.

 

Para el director del SENA, en Norte de Santander, José Antonio Lizarazo Sarmiento, el programa ha sido exitoso, desde todo punto de vista, pues una vez recibidas las solicitudes, de parte de los empresarios y constructores, se gestionó y dispuso inmediatamente toda la infraestructura necesaria. “Tengo una gran expectativa con este proceso y creemos firmemente en la posibilidad de extender los cursos de manera abierta a toda la comunidad que lo requiera”, puntualizó.

 

Oficios como construcción, almacenamiento, mantenimiento, poda de árboles, instalación, rescate y evacuación, entre otros, son algunos de los que pueden generar riesgos de caídas.

 

La normatividad establece la obligatoriedad del uso de implementos de protección por parte de obreros y trabajadores de alturas, tales como cascos, botas industriales, arnés, líneas de seguridad, eslingas o argollas de acero, entre otros

 
    
 
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